LOS ENEMIGOS DE ROMA

LOS ENEMIGOS DE ROMA

Author:Philip Matyszak
Language: es
Format: mobi
Published: 2008-09-04T22:00:00+00:00


P ARTE III

ARMINIO BOUDICCA JOSEFO DECÉBALO

P AX ROMANA

Con la victoria de Augusto en Actio, el gobierno de Roma entró en una nueva fase. Se siguieron celebrando elecciones democráticas para las altas magistraturas, pero los resultados eran en gran medida irrelevantes. Augusto había acumulado tanto poder y prestigio que podía influir en el gobierno de Roma en casi cualquier aspecto que desease. No obstante, el primer emperador de Roma tenía muy presente el final que había tenido su padre adoptivo, Julio César, asesinado después de perder el apoyo del senado. En consecuencia, se condujo con sumo cuidado en sus relaciones con aquella venerable institución. En cierto momento, Augusto ofreció renunciar a todos sus poderes y convertirse en un ciudadano de a pie. Los senadores, muy conscientes de los peligros de aceptar esta oferta si no había sido formulada de corazón, rogaron a Augusto que cambiara de opinión. Y es que, incluso sin la autoridad constitucional, Augusto poseía una ilimitada auctoritas, la autoridad que emana del poder y el prestigio, y ésta no podía suprimirse por medio de ninguna declaración constitucional. En otros momentos de la historia romana ya había existido durante breves períodos este dominio, y los senadores que lo habían alcanzado recibían el nombre de principes, el primero entre sus iguales del senado. Augusto formalizó esta posición, y de ella tomamos el nombre del primer período imperial, el «Principado».

Aunque era un consumado político, Augusto no tenía tanta habilidad como general, por lo que siempre prefirió dirigir sus ejércitos por poderes. Augusto adoptó el nombre por el que los soldados saludaban a un general victorioso (imperator, de donde procede nuestra palabra «emperador»), y se mostró celoso respecto a aquellos que alcanzaban la gloria militar en la tradición de la República.

Cuando el general Craso logró una magnífica victoria en Macedonia, Augusto bloqueó algunos de los honores concedidos a éste y lo expulsó de la vida pública. Otro general que alcanzó un éxito militar extraordinario en Egipto provocó tal sentimiento de desagrado en Augusto que el desafortunado comandante se vio obligado a suicidarse. El mensaje a los generales romanos era claro. El éxito y el prestigio eran del emperador. El fracaso y la vergüenza serían suyos.

El primero que fracasó fue Varo, familiar de Augusto por matrimonio y gobernador de la parte de Germania que los romanos habían sometido a su control. Varo creía que su provincia era pacífica, y se equivocó por completo al calibrar el resentimiento de los germanos por haber perdido su libertad. Los romanos intentaron conquistar Germania por dos motivos principales. El primero, porque incluso los mapas más primitivos de los antiguos geógrafos demostraban que la frontera romana sería considerablemente más reducida si se extendía a lo largo del río Elba en lugar de hacerlo en el Rin. El segundo, porque mientras los pueblos germánicos permanecieran fuera del Imperio supondrían una amenaza no sólo para las nuevas provincias conquistadas en la Galia, sino para la propia Italia.

Las fases iniciales de la conquista romana transcurrieron razonablemente bien, lo que provocó en los romanos una falsa sensación de seguridad.



Download



Copyright Disclaimer:
This site does not store any files on its server. We only index and link to content provided by other sites. Please contact the content providers to delete copyright contents if any and email us, we'll remove relevant links or contents immediately.